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Radiología dental y embarazo: ¿Es segura?

Radiología dental y embarazo: ¿Es segura?

Uno de los mayores temores de las mujeres embarazadas es el riesgo que pueden representar algunos procedimientos médicos y dentales para su salud y la de su bebé. En el caso de los tratamientos odontológicos, una de las preguntas más frecuentes es si la radiología dental es segura durante el embarazo.

¿Por qué se necesita una radiografía dental?

La radiografía dental es una herramienta valiosa para los dentistas, ya que les permite ver las estructuras internas de los dientes y las mandíbulas, así como detectar problemas que no son visibles a simple vista, como caries, fracturas o infecciones. La mayoría de las veces, una exploración visual y un examen clínico son suficientes para hacer un diagnóstico, pero en algunos casos una radiografía puede ser necesaria para confirmar o descartar ciertas condiciones y planificar el tratamiento adecuado.

¿Qué tipos de radiografías dentales existen?

Existen varios tipos de radiografías dentales, cada una con un propósito diferente y una cantidad de radiación distinta. Aquí están algunos de los más comunes:

  • Radiografía intraoral: Es la más frecuente y se toma con la ayuda de placas radiográficas que se colocan dentro de la boca. Permite ver detalles muy precisos sobre un diente o un grupo de dientes. Se pueden obtener diferentes vistas, como la periapical (que muestra la punta de la raíz), la oclusal (que muestra la mordida superior e inferior) o la bitewing (que muestra la corona y la parte superior de la raíz).
  • Radiografía panorámica: Es una imagen de toda la boca, incluyendo dientes, mandíbulas y maxilares. Se toma desde el exterior de la boca y es muy útil para visualizar la posición, la forma y el desarrollo de los dientes, así como las estructuras óseas. Es más útil para planificar tratamientos extensos o para evaluar la salud oral general.
  • Radiografía CBCT: Es una técnica más avanzada que permite obtener imágenes en 3D de los dientes y las estructuras óseas. Se utiliza sobre todo para cirugía para planificación de implantes dentales. Esta técnica utiliza una dosis más elevada de radiación que las otras y, en general, no se considera necesaria durante el embarazo.

¿La radiografía dental supone un riesgo para el embarazo?

La radiación dental puede ser preocupante durante el embarazo, ya que la exposición a altas dosis de radiación puede tener efectos negativos sobre el embrión o el feto en desarrollo. Sin embargo, la cantidad de radiación que se utiliza en una radiografía dental es bastante bajo y no se espera que cause problemas para la madre o el bebé.

Según la American College of Radiology, una radiografía intraoral típica emite alrededor de 0,005-0,01 mSv de radiación, mientras que una panorámica de boca completa puede alcanzar los 0,02 mSv. En comparación, la cantidad de radiación que una persona recibe del ambiente natural por año es de alrededor de 3 mSv, mientras que una tomografía computarizada de abdomen y pelvis puede generar hasta 10 mSv de radiación.

Además, el feto se considera más sensible a la radiación durante el primer trimestre del embarazo, cuando los órganos y tejidos están en desarrollo. Después del primer trimestre, la mayor parte de los órganos vitales ya se han formado y la exposición a la radiación no tiene tanto riesgo.

¿Cómo se puede minimizar el riesgo?

Aunque la radiación dental en sí misma no es considera peligrosa para las mujeres embarazadas, es importante tomar ciertas precauciones para minimizar el riesgo:

  • Si es posible, posponer la exploración radiográfica hasta después del embarazo. Si no es posible, asegurarse de que el dentista conozca la situación del paciente y necesidad real que hay detrás de la toma de radiografías.
  • Informar al dentista que se está embarazada, aún en el caso de no haberlo confirmado médica-mente, antes de la toma de las radiografías, para discutir las opciones y medidas de protección.
  • En caso de que se siga adelante con la radiografía, proteger el abdomen y el cuello del útero con un protector de plomo (delantal y collarín), que ayudará a reducir la dosis de radiación en esas zonas.

Conclusión

Aunque la radiografía dental puede plantear preocupaciones para las personas que están embarazadas o pueden estarlo, el riesgo real asociado con la exposición a la radiación durante un examen dental es muy bajo. Si se requieren radiografías para evaluar la salud dental, es importante hacerle saber al dentista cualquier situación con respecto a su embarazo y discutir cuáles opciones son las más seguras y adecuadas para su situación individual. Con las medidas de precaución apropiadas, la exploración radiográfica dental puede ayudar a garantizar una buena salud dental para la madre y el feto.